lunes, 14 de julio de 2008

EL APRENDIZAJE A PARTIR DE LOS PROCESOS COMUNICATIVOS

Por: Rodolfo Enrique Matos Navas
Dentro de los procesos de enseñanza-aprendizaje la comunicación tanto oral como escrita es una de las principales herramientas que coadyuva a generar constructos validos en el educando, a tal punto que los expertos recomiendan enseñar ciencia, no solo fortaleciendo los contenidos y mejorando la metodología de la enseñanza, sino estableciendo un discurso incluyente y accesible a los estudiantes, que sea integrador de sus saberes y que permita cambiar su percepción de las ciencias, esto es, que logren mirarla como algo cercano y manejable y no como un acto inaccesible. Esta situación que puede ser evidente se desvirtúa en el momento en que los procesos comunicativos se emplean inadecuadamente descontextualizando los contenidos y distorsionando los objetivos de la enseñanza de las ciencias; es muy común visualizarlos en algunos textos escolares, manifiesto en mal uso del lenguaje ( la ausencia de modalización y mal uso de los verbos en las oraciones para indicar procesos) y en algunos maestros que al realizar equívocas prácticas pedagógicas no le brindan la libertad al estudiante para experimentar, indagar y emitir hipótesis a partir de hechos que son frutos de la observación; esto se hace, cuando el maestro induce al estudiante a repetir lo escuchado sin cuestionar y cuando se establecen los roles bajo una concepción fija (docente pregunta y estudiante responde).

Sin embargo, es evidente que cuando el maestro emplea un discurso pertinente y los textos escolares de apoyo al proceso de enseñanza contribuyen a dichos fines, se espera que el estudiante adquiera una serie de competencias en el campo de la investigación científica. Así como el maestro emplea el discurso para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, este mismo elemento contribuye a caracterizar el aprendizaje que van presentando los estudiantes, como lo esboza Leo Buscaglia: “Las palabras tiene el poder de construir, almacenar y crear, como también el derribar y destruir”; a partir de esta afirmación se puede establecer que si se organizan los enunciados lingüísticos producidos por un grupo de estudiantes, es probable que se conozcan sus avances en el aprendizaje.

En síntesis, la caracterización del aprendizaje del estudiante se presenta en secuencias que puede iniciar con enunciados incorrectos, esta corresponde al nivel más bajo o inicial del aprendizaje; seguido por el recitado mecánico, en donde no existe apropiación del saber; y finalmente se llega a generar significados académicos en la cual se ha trascendido la esfera teórica y se pasas a la relacionar lo aprendido con la experiencia. Estos conceptos antes esbozados argumentan el hecho que se plantee que el aprendizaje se fortalece a partir de un proceso de comunicación pertinente.

Finalmente, se importante resaltar que la idea central de este documento surge a partir de la lectura de los capítulos titulados: A través del Espejo y Aprendizaje una oscilación pendular tomado del texto Libros de Texto y Aprendizaje en la Escuela de los autores Gillian Moss , Diana Ávila García, Norma Barletta Manjarrés, Solange Carreño de Tarazona, Diana Chamorro Mirand, Jorge Mizuno Haydar, Carlina Tapia de Vergel (Colectivo URDIMBRE)

Imagen tomado de:www.tendencias21.net/photo/417299-511914.jpg