sábado, 17 de enero de 2009

¿SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO O DESCONOCIMIENTO?


Por: RODOLFO ENRIQUE MATOS NAVAS
rmatos @unitecnologica.edu.co

Los profundos cambios en la economía mundial, han obligado a las naciones a incursionar en una continua lucha por expandir sus mercados, mediante el fortalecimiento de su capacidad de producción a través de la optimización de los recursos, aprovechando al máximo sus ventajas comparativas y generando ventajas competitivas, en aras de extraer el mayor beneficio posible. Esto es denominado en la literatura económica competitividad, lo cual para algunos estudiosos se alcanza mediante la utilización del acervo de conocimiento que genera la investigación científica y tecnológica, de hecho para Bernal (2000) “las verdaderas raíces de la competitividad estriban en las fortalezas que tenga la sociedad y su sistema educativo, la comunidad investigativa y la cultura”. En este sentido, el país que desee tener un papel protagónico en este entorno de la “Sociedad del Conocimiento”, deberá considerar su sistema educativo como eje dinamizador del aparato productivo.

Dentro de este contexto, países como Chile y Brasil se encuentran utilizando los avances de las investigaciones en ciencia y tecnología de naciones desarrolladas para fortalecer su sistemas educativos, a tal punto que sus docentes se encuentran incorporando NTIC (Nuevas Tecnología de Información y Comunicación) en sus prácticas pedagógicas con resultados exitosos. Al analizar el caso Colombiano, podemos decir, pese a que nos encontramos en el tercer lugar en Latinoamérica en posesión de computadores por hogar, contamos con un Plan Nacional de TIC´s (2008-2019) y estamos incursionando en un proyecto piloto para llevar tecnología móvil al aula de clase, aún los esfuerzos que se hacen para sensibilizar y capacitar a los docentes en el uso de las NTIC como estrategias de mediación en las practicas pedagógicas, son muy deficientes y exiguos; es alarmante ver, que en plena era digital un alto número de nuestros docentes desconozcan términos como Ipod, e-mail, chat, entre otros, que son comunes entre sus estudiantes, y si ahondamos en el manejo adecuado del computador, la situación no es nada alentadora, por los acentuados niveles de analfabetismo digital que estos presentan. Si tenemos en cuenta que en nuestro sistema educativo, el docente es el “Sabio en el Escenario” Moursund (2007), quien genera y conduce al educando al conocimiento, la situación antes descrita se torna preocupante, debido a que, si el educador se encuentra en desventaja con respecto al educando, no se desarrollaran procesos de enseñanza–aprendizaje transformadores de la sociedad; siendo este hecho generador de la siguiente inquietud; ¿estamos inmerso en la sociedad del conocimiento o desconocimiento?.